La vi sonreír, descubriendo en su mirada, ese brillo de felicidad que no recordaba, como si por un momento todo lo malo desapareciera, para solo dejar en mi mente esa sonrisa, que no tenía nada, pero sin duda un todo reflejaba, no era solo una expresión, también era la voz de un inocente corazón, que no conocía la maldad el odio y la desunión, solo el amor sincero y mas que algunos juegos, para ella todo era perfecto aunque supiera que cada cosa tenía sus defectos.
Esa sonrisa lo tenía todo, amor, alegría, inocencia y algo tan simple por ser tan complicado ¡felicidad! y en ese momento, justo ahí entendí, que la felicidad no es constante, es eso tan anhelado que va y viene, esa que siempre esta ahí y que quizás cueste construir; tal vez ahora no la tengas, pero recuerda que en algún momento llegara y una sonrisa en ti se reflejara. Solo espera una oportunidad para salir, y ver esa sonrisa sincera, que yo un día vi.
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