sábado, 9 de febrero de 2013

A solas con la compañía

Como un reflejo que miro hacia abajo y la realidad se encuentra arriba, se ven tan iguales a pesar de ser tan diferentes... 

Mientras que a mi alrededor la gotas caían, al igual que mis ánimos; la brisa se hubiera llevado un poco mi tristeza, pero para mi suerte no había. 

Yo estaba aquí, mientras mi mente se trasladaba a muchos lugares; escuchaba voces estando sola, el sonido de un aire encendido era constante, diría que se parecía a muchas de las sonrisas que conocía.

Mis manos estaban conectadas con mi mente; un pequeño escalofrío me estremecía, con un ligero respiro, que acompañaba a un suspiro de paz. Ese lugar era tan solo que me hacia compañía... 

Mi mirada podía reflejar algunos sentimientos de la mas cómoda confusión, la cual trasmitía a los arboles, mientras que una hoja caía en frente de mi, acariciando las palabras que no decía, que solo un cuaderno podía saber, sin que fueran olvidadas y mucho menos juzgadas. Aunque quería estar sola me gustaba esta compañía... Incompresible de explicar; entendible al sentir.