Tenia la necesidad de volver a encontrarme con el mismo lugar en el que solía venir a llorar, solo que ahora se había vuelto la mejor excusa para pensar y estar sola con la compañía, y es que, como no iba a estar acompañada con lo que me atemorizaba, esos sentimientos que gritaban en el silencio de querer lo que no podía tener, era uno de esos conflictos en donde no se pierde ni se gana, quizás por que no luchaba aunque si lo vivía...
Tal vez podría arriesgarme... Tal vez ya lo hice en un sueño, que quizás nunca pase a ser realidad. Y así poco a poco me daba cuenta de que tenia un gran enemigo al cual muchas veces intente e intento ignorar, pero no he tenido éxito y tampoco creo que lo tenga... Es tan difícil ignorar al que a la misma vez es mi mejor amigo, el que sabe todo de mi aunque no me conozca del todo bien; sin decirle nada ya sabe como me siento, siempre esta conmigo, pase lo que pase, y aun así sigue siendo mi peor y mas cruel enemigo. No fue hasta ese momento que comprendí lo que sucedía... Pude entender que mi peor enemigo era yo misma, mi propia imaginación se encargaba de eso...
Luego me acerque y te vi, aunque no lo hacia. Estaba perdida en la efímera forma y profundidad de tu mirada.. En ese momento solo quería robarte un abrazo, con la intención de no soltarte por un largo tiempo, mirarte y decirte te quiero. Sentir que sientes algo similar por mi, y que entre tantas confusiones y dudas, sobresaliera un beso... No se si me daría mas de que pensar, o mas de que soñar.
Pero ya no tenia remedio que siguiera con algo por lo que ni siquiera luchaba... Solo mi imaginación podía seguir con esta traba de la cual mi sonrisa ya quería salir.
10 veces me he repetido ya no mas, pero 11 veces lo he vuelto hacer, ¿Como dejar de sentir algo que no se quiere sentir? es algo irónico... Y es que miraba lo que no se podía ver, hablaba mientras callaba, podía sonreír aunque estuviera llorando, pensaba cuando parecía que dormía, y en ocasionas podía soñar estando despierta.
Ya hace un tiempo mi todo se había convertido en nada y viceversa, la noción del tiempo se me perdía, cada sentimiento desunido se unía de alguna forma, mientras que la travesía de mirar lo que no se podía ver, me permitía crear la mentira que yo sola podía creer, aunque fuera tan mala mintiendo como lo era de buena callando.. Y si había algo que superara mi capacidad de mentir, era la de expresar mis sentimientos.