Cada vez eran menos los abrazos, las palabras, y la mayoría de sus sonrisas ya no eran para mi... Su tiempo seguía avanzado, solo que, ya no estaba a mi lado, o no de la manera en que yo quisiera, como una vez lo fue... ¿Y que paso con lo que sentía? ¿Con todo ese amor? a lo mejor se había quedado en aquel día, en aquella mentira, en aquella promesa que me enseño algunos sentimientos que no conocía.
Recuerdo que podía estar en sus brazos las veces que quisiera, recostarme en su barriga que era mas cómoda que mi almohada. -bueno, es que también era mas grande- Y aunque ahora tu eres quien me abraza y ve las veces que quiere, he empezado a creer que no extrañas lo que solíamos ser, lo que en aquellos días llamábamos "familia".