Me encuentro al azar, corriendo cuando no podía caminar, sintiendo cosas que no entiendo, y entendiendo que no puedo entenderlas... Como si estuviese mirando algo que no se puede ver, mientras que escucho con claridad la voz del silencio, un silencio mas grande que mis palabras, esas que no callo con la mirada, la cual se pierde en un laberinto sin comienzo, sin final, y tal vez alguna salida.
Quiero salir corriendo cuando respire y no sienta, o quien sabe que no respire y sienta...Quizás esto es lo peor, o tal vez lo mejor, que sienta sin que lo viva. Un sentimiento que me abraza, aunque no lo pueda tocar, siendo ese horizonte en el que se pierde mi mirada, y se encuentran mis pensamiento.