viernes, 10 de mayo de 2013

Algo tan dividido que se une

La duda se hacia esclava de tu mirada. El silencio era la esperanza de que todo estaría bien. La imaginación era la enseñanza de la mentira. Una sonrisa se transformaba en tristeza y alegría. Mis labios temblaban por las palabras que no decía. Los latidos aumentaban por la taciturna razón de pensar o sentir. Mis brazos solo querían robar unos cuantos abrazos. El sabor de luchar por algo se volvía insípido. Una lágrima se colmaba con la motivación de no caer. Los pensamientos se polarizaban en busca de la paz. La razón creía en lo incierto y lo correcto. El cariño que todo este tiempo había dormido por una extraña razón quería despertar. Las horas se pasaban mas rápido de lo común, mientras que los minutos se volvían historia. Los sueños querían ser la nueva realidad, ya que a la realidad la volverían una pesadilla. Mis manías se disfrazaban para evadir un tema tan absurdo como cierto. Las conversiones cruzaban cualquier limite contradictorio cuando hablaba conmigo misma. La competencia por un logro se hacia persistente. La biblioteca de imágenes pausadas me hacían sonreír cuando quisiera. Los problemas eran realmente satisfactorios, solo cuando se resolvían. La ceguedad de no querer ver lo que sucedía era peor que cualquier problema visual. Me acostaba soñando en que no podía soñar. Pensaba en como esquivar cualquier pelotazo burlón. El cielo que veía no era común, aunque estuviera todos los días. El desespero me hacia ver la peor cara del cansancio. La silueta de algún hecho la veía en todas partes. La ilusión que tenia de no ilusionarme era frustrada. Lo que decía muchas veces difería con lo que sintiera o pensara. Almas eran presas del tiempo, mientras el era tan libre que en ocasiones volaba.... No recuerdo haber escuchado un claro diagnostico para las heridas que no se veían.
La creída verdad podría estar disfrazada con una vil mentira, y lo cierto es que quizás no todo sea cierto.

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